Por qué un toldo exterior funciona mejor que una cortina
La protección solar exterior intercepta el sol antes del vidrio, mientras que estores y cortinas interiores dejan que la radiación entre y se convierta en calor dentro de la habitación. Por eso, en ventanas orientadas al sur y al oeste, un toldo exterior suele notarse mucho en la temperatura del dormitorio o del salón en verano.
Además, permite mantener la ventana abierta para ventilar con sombra, algo que no se consigue con una persiana bajada del todo.
Qué tipo de toldo poner en cada ventana
Las capotas, con su forma curva y sus arcos plegables, son muy habituales en ventanas de planta baja, comercios y casas, y aportan un aspecto decorativo. El punto recto es la opción más funcional para pisos: se proyecta hacia fuera y deja ver la calle por debajo.
Los toldos verticales con lona screen microperforada cubren la ventana por completo y filtran la luz sin dejarte a oscuras. Son una buena alternativa en fachadas modernas y en despachos o estudios con mucho sol.
Opciones de toldos para ventanas
Capota
Toldo curvo con arcos plegables. Decorativo, típico en planta baja, casas y locales.
Punto recto
Lona con brazos de muelle que se proyecta hacia fuera. Práctico y económico en pisos.
Vertical screen
Lona microperforada que baja delante de la ventana y filtra la luz manteniendo visión al exterior.
Toldo veneciano o de brazos fijos
Modelos de ángulo fijo para ventanas donde no hace falta recoger el toldo con frecuencia.
Qué influye en el precio
Cada toldo se fabrica a medida, así que el precio final solo se conoce con un presupuesto. Estos son los factores que más lo condicionan:
- Número de ventanas y medidas de cada una
- Modelo: capota, punto recto, vertical
- Tejido: acrílico o screen microperforado
- Manual o motorizado, y si se agrupan con un solo mando
- Altura de la ventana y acceso para el montaje
