Tipos de toldo para pérgola
En las pérgolas de lona plegable, la tela se recoge en pliegues sobre guías, como un acordeón; son muy habituales en áticos y restauración. En los toldos correderos o de tipo veranda, la lona se enrolla en un eje y se desplaza sobre guías, a menudo sobre una estructura existente o un techo acristalado.
Las pérgolas bioclimáticas, con lamas de aluminio orientables, son un producto distinto: no llevan lona en la cubierta, aunque pueden combinarse con toldos verticales en los laterales.
Estructura, anclajes y agua
Una pérgola debe anclarse firmemente al suelo y, si se adosa, también a la fachada. La pendiente de la cubierta y los canalones integrados en la estructura determinan cómo se evacúa el agua de lluvia. Con lona, es recomendable recogerla cuando hay viento fuerte o nieve.
Por su tamaño, las pérgolas suelen requerir más trámites que un toldo: consulta con la comunidad si es un ático en edificio y con el ayuntamiento si la normativa local exige comunicación o licencia.
Opciones de toldos para pérgolas
Pérgola con lona plegable
Lona que se recoge en pliegues; superficies grandes y estética limpia.
Toldo corredero o veranda
Lona enrollable sobre guías, a menudo sobre estructura o techo existente.
Pérgola adosada o autoportante
Anclada a fachada por un lado o independiente con cuatro o más postes.
Cerramientos laterales
Toldos verticales o lonas cristal para cerrar los lados de la pérgola.
Qué influye en el precio
Cada toldo se fabrica a medida, así que el precio final solo se conoce con un presupuesto. Estos son los factores que más lo condicionan:
- Superficie cubierta y número de postes
- Lona plegable o enrollable
- Perfilería, color y canalones integrados
- Motor e iluminación integrada
- Cerramientos laterales y anclajes al suelo
